AÑO 2005 Año 1. No. 3. Julio - Septiembre de 2005

Simpatía por el mal

por Arístides O’Farrill

…. Y no estés triste. Antes que nada esto no es tan horrible. En Italia, en 30 años bajo los Borgia, tuvieron guerra, terror, asesinatos, mucha sangre derramada, pero produjeron a Leonardo Da Vinci, Michelangelo y el Renacimiento. En Suiza tienen hermandad y 500 años de democracia y paz, ¿pero que han producido? El reloj despertador.
Diálogo de Harry Lime ( Orson Welles).
El tercer hombre (The Third Man) Inglaterra, 1949. Carol Reed.

Desde sus inicios el cine ha sentido simpatía por el mal, por lo torcido. Esto se ha hecho evidente sobre todo en el género policial, en su vertiente de caper movie o cine negro. Se ha expresado, además, en otros géneros atractivos como la aventura o el oeste, en los que se magnifican, de manera más o menos solapada, a forajidos, gatillos alegres, Femmes fatales gángsteres o fuera de la ley. El presente trabajo requeriría un examen más exhaustivo, imposible por razones de espacios. Por tanto, solo me limito a realizar un breve bosquejo. Me referiré, fundamentalmente, al cine norteamericano, el que más he podido ver y donde se sitúan las modalidades genéricas antes aludidas.